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  • Laura y Pilar, para AINAM Yoga

EXPLORANDO EL YOGA POR GRUPOS DE ASANAS

Actualizado: 4 nov

¿Quién eres según tu postura?







El Hatha yoga, es el yoga que se práctica a través de Asanas o posturas. Se hace la aclaración, ya que el término YOGA es muy amplio e incluye el manejo y encauzamiento de la energía vital de muchas otras formas, a través de la respiración, la meditación, e incluso con códigos filosóficos para vivir una vida en unión con el todo de forma más armónica.


Sin embargo, hoy nos ocupa el Hatha yoga, y el impacto que tienen las diferentes posturas en las emociones que sentimos. Dicho de otra forma, entenderemos cómo moviendo el cuerpo de diferentes maneras, y observando nuestra postura - en el mat y fuera de él - podemos empezar a cambiar lo que pasa por nuestra mente.


En el hatha yoga hay 5 grupos de posturas



En el hatha yoga hay 5 grupos de posturas : Posturas de pie, anteflexiones, invertidas, torsiones y arcos. Cada una de ellas, hace alusión a un elemento - tierra, agua, ether, fuego y viento - y cada una despierta sensaciones claramente diversas en el ser.


Posturas de pie


En las posturas de pie, tocamos directamente nuestra capacidad de enraizarnos y sentirnos sostenidos, firmes y estables en la tierra. Los pies, y su forma de relacionarse con el suelo, nos dice mucho sobre nuestra percepción del lugar que ocupamos y cómo nos mostramos ante el mundo. Una postura de pie ejecutada con cuidado para activar todos nuestros músculos y tejidos puede generar sentimientos de seguridad, alta autoestima y alegría.


Posturas anteflexiones


Luego tenemos las anteflexiones. Por lo general son ejecutadas en el piso, y son aquellas que llevan tu cuerpo a doblarse con el pecho hacia las piernas. Estas posturas están muy relacionadas con el elemento agua. De hecho, tenemos la sensación de que el suelo nos recibe y todo nuestro ser se “esparce” libremente por así decirlo, como el agua de un lago.


Las anteflexiones de por sí, llevan la mirada adentro, no solo físicamente por la posición en sí, sino que además muestran rápidamente la capacidad que tenemos de aquietar la mente. Pueden ser desafiantes para quién le cueste mantener la quietud y muy reconfortantes en momentos de tristeza o agotamiento.


Las torsiones


Ahora hablemos de las torsiones, estas posturas que de pie o sentados, llevan la columna vertebral a rotar en su eje vertical como si se estuviera escurriendo una tela. Esa sensación genera calor y a su vez el calor da la orden en el cerebro de que estamos listos para entrar en acción, es como si se encendieran motores en el cuerpo y quisiéramos movernos. Las torsiones son purificadoras de los órganos como el hígado y los intestinos. Y además son restauradoras por excelencia del bienestar en la espalda.


Las extensiones de columna


En cuarto lugar tenemos las extensiones de columna, que de por sí conllevan a generar movimiento a partir de una comunicación correcta entre las esferas de la pelvis y el tórax. A mayor apertura del pecho, mayor capacidad para ejecutar las extensiones. El elemento predominante en estas posturas es el viento y además de sentirse en las partes del cuerpo ya mencionadas, también se sienten en la piel, nuestro órgano más grande y uno de los más sensibles. La sensación es de extensión, liberación de emociones y se experimenta una gran fuerza interior al practicarlas constantemente.


Las posturas invertidas


Por último tenemos las posturas invertidas. Estas posturas son todas aquellas en las cuales la pelvis se encuentra más alta que el corazón. Puede ser el perro cabeza abajo, la vela, los parados de manos, entre otras. En las invertidas predomina el elemento éter, que es una energía de trascendencia, pues acogen y contienen todo lo anterior. Las invertidas nos cambian la perspectiva del mundo en que estamos, nos ofrecen una mirada diferente a la que portamos habitualmente y por cierto, eso mismo es lo que nos reta y enciende al mismo tiempo. En estas posturas se desarrolla confianza en el sostén, así como sacan a la luz, la concentración y la paz mental. Una postura invertida nos permite aprehender el espacio que ocupamos a partir de la perspectiva del juego y despertando el niño interior.


Estos son los 5 grupos generales de posturas como se clasifican en el hatha yoga, pero podríamos aún ir más allá y generar subgrupos a partir de movimientos más específicos perceptibles en nuestra anatomía. Pero más allá de eso, es importante comprender que el cuerpo va experimentando mayores sensaciones de transformación a medida que se generan secuencias lógicas entre uno y otro elemento.



En un próximo artículo desarrollaremos la forma en la cual se relacionan unas posturas con otras, lo cual es esencial para una práctica de yoga que aporte bienestar integral


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