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  • Laura y Pilar, para AINAM Yoga

PISO PÉLVICO COMO BASE DEL CUERPO

Actualizado: 4 nov




La práctica de yoga nos conduce a establecer relaciones únicas y diversas con el cuerpo en todos sus aspectos.


Tanto a nivel físico, donde se encuentra lo visible, lo burdo, como a nivel energético, lo sutil, lo que no vemos, pero que también podemos percibir y sentir.


De esta manera, desarrollar una práctica que se adapte a nuestras necesidades nos va a generar mayor conexión con aspectos profundos no solo del cuerpo y energía, sino también a nivel psíquico y espiritual.


Generalmente estamos sentados, siempre en una silla, pero cambiar esta forma, sentarnos en el piso, como se propone en las clases de yoga, inmediatamente nos invita a tener otro registro del cuerpo

Una de las formas más sencillas de empezar a percibirnos es por medio del piso pélvico. ¿Por qué digo esto? porque generalmente estamos sentados, siempre en una silla, pero cambiar esta forma, sentarnos en el piso, como se propone en las clases de yoga, inmediatamente nos invita a tener otro registro del cuerpo. Y lo que directamente entra en escena es la pelvis y toda la musculatura que se encuentra en este espacio corporal.


Así, se nos invita a registrar lo que se manifiesta más, la piel, los huesos, en este caso, los isquiones. Y desde ahí podemos empezar a viajar por toda la zona, darle lugar a todas las sensaciones que van apareciendo.


Registrar eso que escuchamos mil veces - o nunca-, el pubis de un extremo, el coxis y sacro del otro, los genitales, el ano; la musculatura del perineo, la musculatura próxima al ano. Partes primarias de cada persona.


Ya con este mapa tenemos un primer acercamiento a la ubicación del piso pélvico.


Si empezamos a darle movimiento a este espacio se empieza a expandir la conciencia de lo que ocurre allí, de las posibilidades y limitaciones de cada cuerpo.


Me conecto a nivel interno con los órganos que se encuentran próximos: vejiga, útero o próstata principalmente.


Concebir que la musculatura sostiene todos estos órganos nos conduce a darle importancia, a comprender la necesidad de su elasticidad y tono, de lo que puede llegar a generar si está muy contraído o muy laxo.



Todo está conectado

Asimismo se conecta con la salud de la columna vertebral, con sus rangos de movimiento, con su flexibilidad o sus tensiones, con su equilibrio.


Con la postura entera de la columna, de las vértebras cervicales, de la mandíbula.


Si hay tensión de un lado, hay tensión del otro. Todo está conectado. Si hay equilibrio en la pelvis, así mismo en el resto del cuerpo.


El piso pélvico también me habla de la respiración, de la conexión que tiene con el diafragma, con sus posibilidades de expansión para inhalar y exhalar de manera sostenida.



Si su presencia es tan potente a nivel físico, donde todo el cuerpo se ve repercutido que a nivel energético es crucial su presencia y su conciencia.


En otro apartado comentaremos cómo el primer y segundo chakra - mulhadara y swadhisthana- tienen refugio en esta zona, en la base del cuerpo, y los bandhas, sellos energéticos, también se registran allí.


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